Retroceso en el aprendizaje: 5 pasos para retomarlo

Consejos para el retroceso en el aprendizaje para ir al baño para volver a enseñarle a tu hijo pequeño
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¡Finalmente lo ha logrado! Le enseñó a su hijo a ir al baño. O eso pensaba. Quizás su pequeño ya iba al baño solo pero, ahora, de repente, parece estar viviendo un retroceso en el aprendizaje sobre cómo usar el baño. No se preocupe. Si ya saber cómo enseñarle a un niño o a una niña a ir al baño, seguramente sabrá cómo hacer que vuelva a lograrlo. Le ayudaremos a hacerlo en cinco pasos estratégicos.


Consejos para manejar el retroceso en el aprendizaje para ir al baño de niños y niñas de 3 a 4
  1. ¿Se trata de un retroceso o no?

Pregúntese: ¿su hijo realmente está teniendo un retroceso en el aprendizaje sobre cómo usar el baño o nunca logró aprenderlo por completo? Los expertos afirman que un niño que realmente aprendió a ir al baño desea ir al baño, mientras que un niño que tiene accidentes a diario y no le importa no puede ser considerado un niño “que aprendió a ir al baño”. Quizá se preguntaba cuándo comenzar a enseñarle a usar el baño y lo hizo demasiado pronto. ¿Sabía que puede enseñarle a las niñas más rápido? (Consulte la sección Cómo enseñarle a una niña a usar el baño). No se preocupe: consulte a su pediatra sobre cuándo comenzar a enseñarle nuevamente y retomar la tarea.


  1. ¡No entre en pánico!

Si su hijo realmente está viviendo un retroceso, ¡no entre en pánico! Cuando tenga un accidente, no reaccione exageradamente. Podría hacer que se vuelva más ansioso con el proceso, lo cual generaría más problemas. Mantenga la calma y despreocupadamente remarque el accidente, alentando a su hijo a ir al baño. Si controla si está húmedo o no y te se cuenta de que está seco, asegúrese de aplaudirlo y alentarlo.


  1. Analicemos la causa principal.

Muchos niños comienzan a tener accidentes en momentos de grandes cambios o conmoción, por ejemplo, una mudanza o la llegada de un hermanito. Hable con ellos sobre los cambios estresantes en sus vidas y, probablemente, una vez que se acostumbren, podrán perfeccionar la técnica de ir al baño otra vez. No se sorprenda si sigue habiendo accidentes durante la noche o la siesta, esa parte puede tomarles un poco más a algunos niños. Además, descifre si son problemas físicos, como constipación, lo que evita que puedan lograrlo. Si su pequeño tiene problemas para hacer popó, es posible que haya comenzado a tenerle miedo al inodoro, deseando evitar la tensión que acarrea esa situación (si ese es el caso, hable con su pediatra para buscar una solución, como por ejemplo un incremento del consumo de fibras). Asegúrese de utilizar papel higiénico suave que no le irrite la piel; el papel higiénico Charmin Ultra Soft es una magnífica elección, o el Charmin Sensitive para un toque de suavidad adicional. Si a su hijo le gusta la sensación del papel higiénico, no se preocupará mucho por el proceso de ir al baño.


  1. Recuérdele que intente ir al baño muchas veces a lo largo del día.

En ocasiones, los niños están tan concentrados en una actividad que simplemente no quieren dejar lo que están haciendo para ir al baño. Es bueno que usted y otras personas a cargo del cuidado lleven al niño al baño con frecuencia, al menos para que lo intente. Hágalo cuando su hijo se despierte y antes de ir a dormir, así como también antes de salir de la casa o cuando sienta que es necesario.


  1. Repita lo que sea que haya funcionado la primera vez.

¿Le ofreció a su hijo incentivos, por ejemplo, un álbum de calcomanías? Bueno, ¡lo utilizaremos de nuevo! Muchos padres les dan a sus niños una calcomanía por cada día que no tienen accidentes, y luego una sorpresa especial luego de haber obtenido cierta cantidad de calcomanías. Activa la creatividad: quizás su hijo valorará que le cuente un cuento, por ejemplo. Y para algunos niños, la mejor recompensa serán los elogios: “¡Estás haciendo un gran trabajo!” o “¡Eres un campeón!”.